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viernes, 30 de septiembre de 2016

ANA LEZA, mural de ESTACIÓN DE LOS DESEOS (11)







ANA LEZA, mural de ESTACIÓN DE LOS DESEOS (10)







ANA LEZA, mural de ESTACIÓN DE LOS DESEOS (9)







ANA LEZA, mural de ESTACIÓN DE LOS DESEOS (8)



Eligieron mi mural como portada de varias notas sobre ESTACIÓN DE LOS DESEOS, pero lamento que no mencionaran mi nombre como realizadora de él. En una sola, el día de la inauguración, se me mencionó, como autora del mural, y como integrante de los artistas plásticos que hacemos nuestras realizaciones en el subsuelo de la estación, en la parte de plástica y escenografía, y además, me fotografiaron cuando daba los últimos toques, horas antes de la inauguración. Esta es la foto.



ANA LEZA, mural de ESTACIÓN DE LOS DESEOS (7)


Las pinturas, utilicé las que son al agua, acrílico y látex. Y acompañándome en el andén de la estación, el infaltable mate.



Este es el que llamo "mi rincón". Estaba fuera del boceto que presenté, y fue una libertad que me tomé, sin consultar. Era tan tentador ese grifo, a un costado del muro, que decidí darle vida y agregar allí dos dragoncitos para proteger el mural, según la tradición de este estilo pictórico. Y algo que no pude resistir, el humor de dibujarle una gran gota de agua saliendo del grifo. El detalle, que pasa desapercibido para los visitantes, es que en la gota está sutilmente reflejado el paisaje que está frente a él. Los dos dragones surgen de una enredadera, y sostienen un diamante.




ANA LEZA, mural de ESTACIÓN DE LOS DESEOS (6)





La firma, la hice en la zona central del mural, y en la parte inferior derecha. Una es mi firma habitual como artista plástica, y la otra, en el estilo del Fileteado Porteño.

ANA LEZA, mural de ESTACIÓN DE LOS DESEOS (5)


Para el Fileteado Porteño, decidí reemplazar las tradicionales flores de acanto, por nuestra flor nacional: la flor de ceibo. Para ello, realicé un estudio observando y tomando bocetos de varios árboles de ceibo. No fue fácil encontrarlos al principio, pero por suerte en esa época estaban florecidos, y aprendí a distinguirlos por sus hojas, luego, hasta en las veredas pude continuar tomando apuntes de su forma y color.